viernes, 8 de mayo de 2009

Armonolódicamente tuyo


No mucho para decir. Mucho, sí, para escuchar. Matices, como casi nadie casi nunca. Un melodismo de extrema delicadeza. Un fraseo siempre al servicio de las ideas. Interacción. "Turnaround" y "Lonely Woman". Ornette Coleman, tal vez el único -¿el último?- creador de lenguajes aún vivo. Su cuerpo, frágil y habitado por la música. Y yo, que en general me aburro, que tiendo a dormirme y que digo -es posible que sin razón- que no hay concierto que pueda mejorar la escucha privada de un disco, feliz, inmensamente feliz por haber estado allí.

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