miércoles, 26 de enero de 2011

Confesiones de verano

El cartel impreso de una lista de la Unión Ferroviaria, pegado en el andén de la estación Lisandro de la Torre del Ferrocarril Mitre, anuncia, con bravura: "Ni obsecuentes ni consecuentes". Otra confesión, aunque involuntaria, me la hace notar Gustavo Fernández Walker: el cartel de un precandidato a intendente asegurando "Ganamos" pero pegado sobre el anuncio de una película, cuyo título asoma en la parte superior: "Morder el polvo". La mejor de las admisiones: el friso dedicado a la justicia (los otros dos están dedicados a la ciencia y el trabajo) sobre la puerta del Palacio de la Legislatura de Salta, proyectado en 1889 como Casa de Gobierno y concluido recién en 1902. La consabida imagen de Astrea, hija de Zeus y Temis, está sin venda y tiene la balanza en franco desequilibrio. El motivo parece haber sido la venganza de los constructores ante la falta de pago por su trabajo.

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