domingo, 10 de junio de 2012

Los mejores. Hoy: Las bodas, de Igor Stravinsky



El proyecto comenzó, aparentemente, en 1913, el año del estreno de La consagración de la primavera, y con una orquesta bastante similar en mente. En 1917 Igor Stravinsky terminó su primera versión pero, a lo largo de los años y hasta su estreno de 1923, con dirección de Ernest Ansermet, la instrumentación de Las bodas fue cambiando radicalmente, hasta su versión definitiva: una orquesta de percusión que incluía cuatro pianos. En el medio, incluso, Stravinsky había pensado en utilizar pianolas sincronizadas pero descartó la idea por considerarla impracticable. Y existe una versión de 1919 para armonio, cymbalons -en realidad luthéals, el mismo instrumento para el que Ravel escribió el acompañamiento de Tzigane) y pianola, que estrenó Pierre Boulez en 1981. La versión histórica de Leonard Bernstein con Martha Argerich en uno de los cuatro pianos es, sin duda, una de las referencias inevitables, con la Misa como acople (el coro de niños es el Trinity Boys Choir). La versión es magistral, aunque algo cautelosa si se la compara con dos más recientes con las que, además, no puede competir en materia de sonido. Una es la de Musik Fabrik con el Coro de Cámara RIAS, publicada por Harmonia Mundi, con la Misa y la Cantata como acople. La otra, deslumbrante, de precisión paralizante y con un salvajismo descomunal es la dirigida por Valery Gergiev al frente de los equipos del Mariinsky (grabada en 2010 y publicada por el sello del teatro). No habrá ninguna igual, no habrá ninguna, que suene así y en la que los detalles de la percusión se escuchen con tamaño detalle. Por añadidura, la obra que completa el disco es Oedipus Rex, en una interpretación de gran altura, con Gérard Depardieu como relator y un gran Evgeny Nikitin como Creon.

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