viernes, 18 de mayo de 2012

Los mejores. Hoy: "Nada"





"El rosal tampoco existe / y es seguro que se ha muerto al irte tú", dice, en el estribillo, uno de los tangos más bellos del repertorio. La casa abandonada y el que vuelve. Pura teoría de la relatividad: dos tiempos al mismo tiempo. Y "al llegar hasta el umbral, un candado de dolor me detuvo el corazón". La letra de "Nada", escrita por Horacio Sanguinetti (seudónimo de Horacio Basterra) tiene las clásicas imágenes modernistas de la época pero nunca llega a desbarrancarse. La música, del notable José Dames (autor también de "Fuimos" y "Tú"), recorre un amplísimo arco melódico y es uno de los mejores ejemplos del estilo florido de los melodistas del 40. La primera grabación es de 1944. Una formidable versión de la orquesta de Carlos Di Sarli con un jovencísimo Alberto Podestá (19 años) como cantante. La segunda es de apenas unos meses después y también es extraordinaria: la orquesta de Miguel Caló (con Enrique Mario Francini como violinista y Osmar Maderna como pianista y arreglador) con la voz solista de Raúl Iriarte. En 1963, Julio Sosa lo incluye en su disco El firulete, con dirección musical de Leopoldo Federico. Sin sobreactuaciones, medido, exacto, conmovedor, Sosa construye una de las mejores interpretaciones de la canción y una de las más logradas de su carrera (donde abundaron las sobreactuaciones y la falta de medida). Es el único de los clásicos que incluye la última estrofa ("Ya me alejo de tu casa / y me voy ya ni sé dónde... / Sin querer te digo adiós / y hasta el eco de tu voz / de la nada me responde. / En la cruz de tu candado / por tu pena yo he rezado / y ha rodado en tu portón / una lágrima hecha flor / de mi pobre corazón.") y, en rigor, el único exceso es el coro femenino incluido por Federico, un subrayado innecesario, muy a tono con la música de películas de la época, que, de todas maneras, no llega a eclipsar al cantante. Roberto Goyeneche grabó "Nada" en 1980, lejos de su esplendor vocal pero convincente en su madurez cascada. La orquesta es la de Osvaldo Berlingieri y muestra los clisés del pospiazzollismo. Aún así, se trata de otra gran versión. Fue incluida en el disco Mi buenos Aires querido, absurdamente reeditado por Sony (como toda la discografía de Goyeneche para RCA Victor) con el orden de los temas y el título cambiados. En su nueva encarnación se llama Buenos Aires conoce.  La pianista Sonia Posetti y el violinista Damián Bolotín grabaron una bella versión en el disco Entre nosotros (Epsa, hoy descatalogado) y Adrián Iaies registró una sutil lectura billevansiana en Tango reflections, de 2000. De unos años antes (1992) es la delicada interpretación de Horacio Molina, que resalta los aspectos baladísticos de la canción, con un acompañamiento de piano que abunda en armonías cercanas al bolero (incluida en el disco Tango Canción). Y sin duda una de las mejores versiones de "Nada" es también una de las más impensadas. Traducida al portugués y con un acompañamiento à la bossa nova, Caetano Veloso la cantó en vivo en Italia, en 1999, como parte de su Omaggio a Federico e Giulietta.

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